Pálmaces de Jadraque, a la búsqueda del meteorito perdido

  26/04/2014
  27/04/2014
  4:41:52   Circular
  33 km.
  1040 mt.
  100% 
  886-1074 mt.
  572    65 
  Alta (55)
 Fecha .-
26/04/2014 9:41:22
26/04/2014 14:51:11
 Velocidad .-
Mínima:  0 km/h
Máxima:  40,9 km/h
Media:  9,9 km/h
Media  7,4 km/h
Media  11,8 km/h
 /  Tiempo/Distancia .-
Total  5:07:05 (33km)
Subiendo  2:28:30 (12,76km)
Bajando  1:44:50 (15,88km)
Llaneando  0:28:58 (4,2km)
Parado  0:25:13
 Desnivel .-
Acumulado  1040 mt.
Acumulado  1038 mt.
Diferencia:  2 mt.
 Elevación .-
Mínima  886 mt.
Máxima  1074 mt.
 /  Desnivel/Distancia .-
 0-5%:  12,23 km.
 5-15%:  3,24 km.
10-15%:  0,67 km.
15-20%:  0,03 km.
20-25%:  0,05 km.
25-30%:  0,1 km.
> 30%:  0,3 km.
Descripción
Antes de empezar aviso de que los meteoritos se cotizan a diez veces su peso en oro...
Salí del pueblo Pálmaces de Jadraque (ya no hay secreto) por la mañana temprano lloviznando y con el cielo cubierto de negras nubes
Subí por un largo camino de tierra por un valle salpicado de formaciones de yeso hasta llegar a Angón que es el siguiente pueblo y siempre bajo las amenazantes y cada vez más negras nubes, entonces tomé un tramo de carretera donde me encontré un nutrido grupo de ciclistas de carretera con los que bromeé un rato pero que pronto me dejaron atrás, entonces empezó a caer la temida lluvia, aunque era suave aún cuando llegué a Rebollosa de Jadraque, al poco de dejar el pueblo tuve que refugiarme en este curioso refugio aunque no me podía poner bien debajo pues había un pilón.
Después de comer la lluvia cedió un poco y decidí continuar, subiendo por el valle, hasta una buena bajada hasta el río cuyas aguas llegan a la rodilla, por eso me descalcé y quité los calcetines pues aunque me clavaba las piedras andando por el río sujetando la bici para que no le entre agua en el buje logré pasar al otro lado con dolor del frío en las piernas
Subí una larga cuesta por zona de monte bajo, arriba llegué a los pinos, poco antes de entrar en el bosque hay una casa abandonada que construyeron cuando repoblaron el monte hace 50 años en buen estado aunque faltaban los cristales, más abajo hay un manantial que abastece a Pálmaces por medio de un tubo que atraviesa el pantano. Dentro del bosque los cucos no paraban de decir cucu cucu, menudo tostón, habían numerosas bolsas blancas de procesionaria que no estaban hacía dos semanas, es curioso que coincida que hayan muchas procesaionarias justo un año que hayan mucha floración en los pinos. Al final estaba el recodo desde donde se vé el pantano y ahí está el sitio donde cayó el supuesto meteorito. Justo en ese momento el gps marcaba batería baja, hay que tener en cuenta que el pinar es un auténtico laberinto con caminos que van en todas direcciones) y los nubarrones todos negros hacían parecer que era de noche, y eso que estaba aún a más de 10 kilómetros del coche.
Decidí que a pesar de todo bajaría y que lo mejor era hacerlo directamente por el barranco en vez de por donde había previsto ayudado de fotos aéreas. Al principio tuve que hacer algo de escalada lo cual es difícil con los zapatos de bicicleta, el llevar pantalón corto no ayudó tampoco pues los pinchos me arañaban las piernas, de hecho las hulagas me estaban haciendo polvo, logré ver una pequeña caseta abandonada por lo que la hipótesis de que los árboles los derribó alguien cobró fuerza, logré llegar abajo al río, lo crucé pero en la subida habían muchas zarzas que me arañaban más así que me quité el impermeable que lo estaban haciendo jirones, entonces ví un matorral quemado que había rebrotado, la hipótesis de un rayo que provocó un incendio parecíó tener algo de sentido, en este punto las zarzas y la pendiente de casi 40 grados casi me hicieron desistir, pero sibí, me dí cuenta que había mucho musgo sobre las rocas lo cual es raro pues no suele habre musgo bajo los pinos, arriba me topé con un primer tronco cortado pero no hastillado a 2.5 metros de su base, habían también otros tumbados y otros de pié sin corteza ni ramas taladrados por los pájaros, casi todos sin corteza y ni una rama verde. En el suelo casi no habían ramas rotas lo que me llegó a pensar que posiblemente la causa fuera un tornado, ayudado de que el suelo era rocoso con mucha agua e hierro que enfermaran a los árboles, no ví huella de cráter ni que lo hubiera habido pues el musgo de 1 centímetro de espesor tapaba las rocas, conté como 14 troncos de árboles cortados a 2.5 metros de su base, todos estaban bastante podridos y fácilmente se podían tumbar. Una vez visto todo me fuí de allí no sin darme cuenta que la cabaña le faltaba el techo. También era posible un deslizamiento de tierras ayudado por la gran humedad reinante la fuerte pendiente y la roca debajo, pero un deslizamiento de tierras no corta los troncos a 2.5 metros de altura. Decidí bajar al río sin tener mucha idea de qué es lo que ahí había ocurrido, solo sabía que parecía que hubiera habido una explosión.
Cuando fuí a salir del valle miré el gps par salir por el mismo sitio y se había vuelto loco marcando rallas por muchos sitios, lo cual me dificultó mucho encontrar donde había escondido la bici. A solo unos metros más allá había una bola de esas que salen en los pinos y que según dicen es un "tumor" producido por algún virus. Por el suelo habían numerosos minerales de hierro, los leñadores se habían llevado unos troncos dejando descuidadamente las ramas por ahí tiradas lo cual puede provocar un incendio. Habían muchas luciérnagas, posiblemente gracias a la abundancia de procesionarias. Al salir del pinar las nubes acabaron la tergua y descargaron una fuerte lluvia, encontrándome una pareja al regreso y más adelante una cantera de caolín, luego lo que parecía una mina abandonada cerrada y la presa, desde donde se veía el cañón tan bonito por el que subí hacía dos semanas, no obstante acorté hacia Pálmaces por la carretera de orilla del pantano a fin de mojarme menos. Una vez en el pueblo conté lo del meterorito en el bar donde todos quedaron impresionados, como les detallé el lugar exacto imagino irán tosdos a verlo, espero que no tiren los troncos podridos. Me contaron que hacía tiempo el alcalde escuchó un bombazo y al salir de su casa vió unas ondas gigantes en el pantano, si bien le hizo una foto con el móvil no lo hizo bien pues al enseñarlo al dueño del bar se le borró.
FIN. En definitiva una ruta por unos parajes impresionantes, de un nivel aceptable y con el interés científico adicional que la hace realmente interesante para hacer.
© Todos los derechos reservados a jlopez
Si usted tiene una web en la que desea mostrar estos datos, utilice el link mostrado en su navegador de esta misma página.